La Secretaría de Salud y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informaron que, hasta el viernes 17 de julio, no existía evidencia de que la contaminación relacionada con el brote de ciclosporiasis en Estados Unidos hubiera ocurrido en territorio mexicano, por lo que mantienen activa una investigación coordinada.
En un comunicado conjunto, ambas dependencias del gobierno de México precisaron que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) identificó a un solo proveedor de lechuga que abasteció a los establecimientos involucrados o en donde se reportaron los casos de ciclosporiasis.
"La investigación se mantiene en curso, por lo que es importante precisar que la identificación del país de origen del producto constituye un dato de trazabilidad, pero no confirma por sí misma que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano. Por ello, trabajamos de manera coordinada para determinar la fuente con el objetivo de proteger a la población de ambos países", expusieron.
El pasado 16 de julio, la FDA inició una investigación por un brote de ciclosporiasis relacionado con el consumo de lechuga iceberg rallada servida en establecimientos de Taco Bell en Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental.
La investigación de rastreo identificó como proveedor común a Taylor Farms de México, empresa con operaciones en el estado de Guanajuato, México, que suministró la lechuga iceberg utilizada en los establecimientos donde algunas personas afectadas informaron haber consumido el producto antes de presentar síntomas, informó la FDA en un comunicado.
La investigación se realiza en coordinación con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), así como con autoridades estatales y locales.
Este viernes 17 de julio, Taylor Farms de México anunció el retiro voluntario de toda la lechuga iceberg procedente del centro de México distribuida al mercado estadounidense.
El retiro incluyó productos de la marca Marketside vendidos en Walmart, como ensaladas iceberg de 12 y 24 onzas, así como lechuga rallada de 8 y 16 onzas con fechas de consumo preferente del 18 de julio al 3 de agosto de 2026, además de otros productos distribuidos a clientes de servicios de alimentos.
Como parte de la investigación, una muestra de lechuga iceberg rallada suministrada por Taylor Farms de México dio positivo a Cyclospora, aunque la empresa informó que dicho producto no corresponde al lote incluido en el retiro actual.
Por lo anterior, la Secretaría de Salud, por medio de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Dirección General de Epidemiología (DGE), así como la Secretaría de Agricultura, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), mantienen activo un grupo técnico interinstitucional para investigar los hechos y adoptar las medidas preventivas que correspondan.
"Hasta el momento, las acciones emprendidas en el país —tales como visitas de inspección y análisis de trazabilidad— se realizan bajo un carácter estrictamente preventivo, sustentadas en un continuo intercambio de información técnica con la FDA para mitigar cualquier riesgo sanitario", indicaron en el comunicado ambas dependencias.
"Cofepris, como garante de la regulación sanitaria, informa que México cuenta con un sistema de verificación que protege tanto el consumo de alimentos nacional como el de exportación", añadieron.
Mencionaron que la FDA ha reportado 1,644 casos, 94 hospitalizaciones y ninguna defunción, con fechas de inicio de síntomas comprendidas entre el 13 de mayo y el 13 de julio de 2026.
El Senasica participa en la investigación en coordinación con la Cofepris, mediante acciones de vigilancia y fortalecimiento de buenas prácticas agrícolas para garantizar la inocuidad alimentaria.
Además, trabajará con unidades de producción para reforzar la aplicación de Sistemas de Reducción de Riesgos de Contaminación (SRRC) y reducir posibles riesgos.
La infección por Cyclospora (ciclosporiasis) es una enfermedad intestinal causada por un parásito que afecta principalmente al sistema digestivo, indicó la FDA.
Sus síntomas más comunes son diarrea, pérdida de apetito, dolor o cólicos abdominales, inflamación, gases, náuseas y fatiga. En algunos casos también puede provocar vómito, fiebre, dolor de cabeza y malestar general.
Si no se trata, la enfermedad puede provocar deshidratación y complicaciones graves que pueden requerir niveles más altos de atención.
Estas complicaciones pueden durar desde unos pocos días hasta un mes o más. Los síntomas pueden parecer desaparecer y luego regresar una o más veces (recaída).