El turismo en Colombia atraviesa un periodo de desaceleración que golpea especialmente al negocio hotelero y plantea nuevos desafíos para las agencias de viajes. Mientras los ingresos reales de los hoteles retrocedieron en casi todo el país y la ocupación permaneció en mínimos de los últimos cinco años, las empresas comercializadoras de viajes reportaron resultados más moderados y cambios en los hábitos de los consumidores.
De acuerdo con un análisis de Corficolombiana (Corfi), la actividad de alojamiento y restaurantes cayó 4% anual durante el segundo trimestre de 2026, la contracción más profunda desde 2023. El deterioro del alojamiento contrasta con la mayor resistencia de los restaurantes, cuyo desempeño no sería suficiente para compensar la caída del subsector.
A su vez, la Encuesta Trimestral de Anato, correspondiente al periodo julio-septiembre de 2026, evidenció una reducción en la proporción de agencias que reportaron aumentos en sus ventas, al tiempo que confirmó el avance de los canales digitales y una mayor diversificación de las preferencias de los viajeros.
El deterioro del negocio hotelero se extendió por la mayor parte del territorio nacional. Según Corfi, los ingresos reales de los establecimientos de alojamiento disminuyeron 8,7% anual en el segundo trimestre de 2026 y 7,4% en julio, lo que profundizó la debilidad frente al trimestre anterior.
La caída se observó en 11 de las 12 regiones analizadas. La Amazonía fue la única que reportó incrementos en sus ingresos.
La ocupación hotelera también se mantiene en sus niveles más bajos de los últimos cinco años, con un impacto especialmente marcado en los establecimientos medianos. La menor actividad comenzó a reflejarse en el mercado laboral: el personal ocupado del subsector disminuyó 5,3% anual durante el segundo trimestre.
El panorama evidencia las dificultades que enfrenta la hotelería para recuperar su dinamismo, en medio de mayores costos operativos, cambios en la demanda y una competencia creciente por parte de las viviendas turísticas.
Corfi proyecta que el subsector de alojamiento y restaurantes se contraerá 3,4% en 2026 y 0,3% en 2027. Entre los factores que explicarían esta tendencia están el incremento de 23% del salario mínimo, la competencia de las viviendas turísticas y la apreciación del peso colombiano.
El aumento salarial representa una presión adicional para una actividad intensiva en mano de obra, en la que los gastos de personal tienen un peso importante en la operación. Esta situación podría limitar la recuperación de los establecimientos, incluso si mejora la demanda.
Otro factor es la apreciación del peso frente a otras monedas. Un peso más fuerte reduce el poder adquisitivo de los turistas internacionales en Colombia y puede restar competitividad al país frente a otros destinos de América Latina. Al mismo tiempo, favorece la posibilidad de que los colombianos viajen al exterior.
El comportamiento de los pasajeros refleja esta dinámica. Aunque el flujo de viajeros nacionales continuó creciendo, los pasajeros internacionales y las exportaciones de turismo se contrajeron.
https://x.com/corficolombiana/status/2110860825913077933
A estos factores se suman los efectos temporales del terremoto sobre la llegada de visitantes a zonas afectadas, entre ellas el Eje Cafetero, Valle del Cauca y Chocó.
Según las proyecciones de Corfi, la recuperación del subsector seguirá enfrentando obstáculos durante los próximos años. El deterioro del alojamiento, especialmente durante el segundo trimestre, no alcanzaría a ser compensado por el crecimiento de los restaurantes.
El panorama de las agencias de viajes también muestra una moderación en el desempeño comercial. De acuerdo con la encuesta de Anato, el 58,6% de las empresas reportó un comportamiento positivo en sus ventas durante el tercer trimestre de 2026, frente al mismo periodo de 2025.
Por su parte, el 39,8% informó disminuciones. La proporción de agencias con resultados favorables cayó 22 puntos porcentuales frente al tercer trimestre de 2025, cuando el 80,6% había reportado crecimiento.
Los resultados también variaron según el tipo de empresa. Las agencias mayoristas registraron un crecimiento promedio de 6,9% en sus ventas, mientras que las agencias de viajes y turismo presentaron una disminución de 4,4% y las operadoras, una caída de 3,9%.
La diferencia contrasta con el comportamiento del mismo trimestre de 2025, cuando las tres categorías habían reportado aumentos de 17,2%, 11,6% y 10,3%, respectivamente.
Para Paula Cortés Calle, presidenta de Anato, las cifras muestran que el crecimiento del turismo no se traduce necesariamente en mejores resultados para todas las empresas.
https://x.com/AnatoNacional/status/2110800414308216945
La dirigente señaló que las agencias están respondiendo a consumidores que modifican sus hábitos, buscan nuevas experiencias y recurren cada vez más a los canales digitales. El desafío, explicó, consiste en convertir esas oportunidades en mayores ventas, competitividad y crecimiento empresarial, especialmente en las regiones.
Uno de los principales cambios identificados por Anato es el avance de los canales virtuales en la comercialización de viajes.
Durante el tercer trimestre de 2026, el 60,3% de las ventas de las agencias se realizó por medios digitales, frente al 49,2% observado en el mismo periodo del año anterior. El aumento fue de 11,1 puntos porcentuales.
Esta transformación plantea la necesidad de fortalecer las herramientas tecnológicas, la presencia en internet y los procesos de atención y asesoría. Aunque los canales digitales ganan participación, las agencias deben mantener su capacidad de orientar a los viajeros y ofrecer productos ajustados a sus necesidades.
El cambio también evidencia una transformación en la relación entre las empresas y sus clientes, quienes tienen más alternativas para comparar destinos, organizar itinerarios y seleccionar experiencias.
La distribución de las ventas por segmentos también mostró cambios durante el tercer trimestre. El turismo vacacional mantuvo su liderazgo y concentró el 72,2% de la comercialización, por encima del 69,7% de 2025. En contraste, el turismo corporativo redujo su participación de 22,5% a 19,2%.
La industria de reuniones presentó un avance moderado, al pasar de 7,8% a 8,6%. Estos resultados apuntan a una mayor concentración del negocio en los viajes de descanso y ocio, mientras el segmento corporativo pierde peso relativo. Para las agencias, esta evolución implica adaptar sus estrategias comerciales a la demanda y diversificar sus productos para atender diferentes tipos de viajeros.
Las preferencias de los viajeros también reflejan un interés creciente por experiencias diferentes a las tradicionales. Aunque los destinos de sol y playa siguen siendo el producto más comercializado, con una participación de 30,8%, el turismo cultural aumentó su peso de 16,9% en 2025 a 19,9% en 2026.
El segmento de naturaleza y aventura también avanzó, al pasar de 18,4% a 19,4%. Estas tendencias abren oportunidades para ampliar la oferta turística y fortalecer la promoción de destinos con propuestas diferenciadas.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
Las solicitudes recibidas por las agencias confirman esta diversificación. Además de los destinos tradicionales, los viajeros muestran interés por países como Japón, China e Islandia, así como por experiencias de bienestar, yoga, buceo y actividades como el paddle nocturno.
La demanda por este tipo de productos representa una oportunidad para desarrollar paquetes especializados y experiencias innovadoras, adaptadas a consumidores que buscan alternativas más allá de los recorridos convencionales.
En el mercado colombiano, Cartagena continúa encabezando las menciones de comercialización de las agencias, con una participación de 74,7%. Le siguen San Andrés, con 63,2%, y Medellín y Santa Marta, con 52,6% cada una.
En el ámbito internacional, Punta Cana lidera con 38,9%, seguida de Europa, con 37,9%, y Panamá, con 33,7%. España y Estados Unidos comparten una participación de 28,4%.
Estas cifras reflejan la permanencia de destinos consolidados en las preferencias de los viajeros, junto con oportunidades para ampliar la oferta hacia nuevos mercados y experiencias.
Los resultados de Corfi y Anato muestran dos dimensiones de los desafíos que enfrenta el turismo colombiano. Por un lado, la hotelería atraviesa una fase de contracción, con menores ingresos, baja ocupación y reducción del empleo. Por otro, las agencias de viajes se adaptan a un entorno comercial más exigente, en el que cambian los canales de venta y las preferencias de los consumidores.
Para Anato, las prioridades pasan por fortalecer la competitividad empresarial, avanzar en la transformación digital y diversificar los productos turísticos. La asociación destaca el papel de las agencias para conectar las nuevas demandas de los viajeros con la oferta de destinos nacionales e internacionales.
Sin embargo, la recuperación del alojamiento dependerá también de la evolución de los costos laborales, la competencia de las viviendas turísticas, el comportamiento de la tasa de cambio y la capacidad del país para atraer visitantes extranjeros.
Las proyecciones de Corfi apuntan a que el subsector de alojamiento y restaurantes continuará en terreno negativo en 2027. En ese contexto, el desafío será convertir los cambios en las preferencias de los viajeros en una fuente de crecimiento, al tiempo que se recupera la actividad hotelera y se fortalece la competitividad de Colombia como destino turístico.
Bloque de preguntas frecuentes