Mujeres que han dirigido organizaciones criminales en México

2026-10-12 17:18:30 - MUNDO

Existen brechas de género en todas las facetas de la vida social, pero cuando hablamos del crimen organizado estas son más marcadas, es un mundo predominantemente de hombres; a pesar de ello, hay 14 mujeres que lograron romper la barrera y dirigir organizaciones criminales en México.

Dado que se trata de criminales, no se busca hacer apología de ninguna de ellas, ya que todas rompieron la ley y generaron daños a la sociedad, pero es un fenómeno que merece ser estudiado, dado que llegar a dirigir una organización criminal no suele ser sencillo, y para las mujeres los obstáculos siempre han sido mayores.

Por ejemplo, la persona que más tiempo ha logrado mantener el control criminal de Ciudad Juárez, la frontera más disputada del país, es una mujer, Ignacia Jasso, "La Nacha", quien dominó la ciudad durante 24 años, de 1931 a 1955, superando en tiempo a grandes narcotraficantes como Amado Carrillo Fuentes, Vicente Carrillo Fuentes, Pablo Acosta Villarreal y Rafael Aguilar Guajardo.

Solo para ponerlo en perspectiva, Amado Carrillo Fuentes, "El Señor de los Cielos", líder del poderoso Cártel de Juárez, controló la plaza apenas cuatro años, aunque operó en la ciudad 16, es decir, ocho años menos que "La Nacha".

El opio llegó a México a través de obreros chinos, por ello en las décadas de los años 1920 y 1930 el tráfico en muchas ciudades fronterizas, incluida Ciudad Juárez, estaba dominada por los chinos, pero Pablo González, la pareja de Ignacia, fue expulsándolos con una mezcla de violencia y sobornos a las autoridades.

Al morir Pablo, Ignacia no solo se quedó con el negocio, sino que lo expandió, cruzaba opio y alcohol a El Paso, Texas, en plena época de la prohibición en Estados Unidos y tenía instalada una extensa red de casas de opio en Juárez. A partir de los años 1950, las enfermedades, los arrestos y el arribo de nuevos competidores fueron debilitando su posición, pero murió en 1982 por causas naturales y no derivado de disputas violentas.

Fuente: elaboración propia a partir de notas periodísticas.

Otras dos pioneras de las mujeres en el narcotráfico fueron, en primera instancia. Manuela Caro, que comenzó en 1940 una pequeña célula de tráfico en Sinaloa, a manera de clan familiar, de la cual saldrían personajes de la talla de Rafael Caro Quintero, sobrino de Manuela.

La otra, María Dolores Estévez Zuleta, "Lola la Chata", que en un espacio tan competido como la Ciudad de México logró establecer en 1934 en la Merced una red de distribución de varias drogas y debido a su capacidad de corromper a agentes de la policía, dicha red se mantuvo operativa hasta 1957, cuando ella murió.

Desde finales de los años 1950 hubo una importante sequía de mujeres al frente de las organizaciones criminales que se extendió hasta la década de 1990, cuando Delia Patricia Gutiérrez Buendía, "Ma Baker", una secretaria que se metió a la venta de drogas por necesidad, terminó fundando el Cártel de Neza.

Se podría decir que Delia Patricia fue la primera mujer en fundar un cártel desde cero, el cual dominó la venta de drogas al menudeo a finales de los año 1990 e inicios de los 2000 en Ciudad Nezahualcóyotl y otros municipios del Estado de México, como una organización aliada del Cártel de Sinaloa.

Poco después, en 2001, Patricia Amezcua Contreras, ante el arresto de sus hermanos, tuvo que tomar las riendas del Cártel de Colima, aunque su liderazgo fue breve, por el debilitamiento de la organización y la incorporación de varios de sus miembros al Cártel de Sinaloa.

Hay dos mujeres que comenzaron como operadoras regionales del Cártel de Sinaloa y que, por diferencias con esta organización, generaron después sus propias bandas regionales. La primera es Leticia Rodríguez, "Doña Lety", quien estableció su feudo en Cancún entre 2013 y 2017, así como Melissa Calderón, "La China", que entre 2013 y 2014 dominó Los Cabos en Baja California Sur.

De las 14 mujeres que han dirigido organizaciones criminales en México, dos de ellas siguen al mando. La primera es quizá la jefa del narco más relevante en la historia, Enedina Arellano Félix, quien dirigió uno de los cárteles mayores, el de Tijuana, ante el arresto y abatimiento de sus hermanos, aunque ahora la organización no pasa por su mejor momento.

La segunda es Karem Yépez Ortiz, quien desde el arresto de su hermano, José Antonio Yépez Ortiz, "El Marro", en 2020, dirige el Cártel Santa Rosa de Lima, organización que pelea el control del huachicol en Guanajuato y Querétaro con el CJNG y es una de las organizaciones regionales con mayor poder del país.

Completan el listado María Nava Romero, quien dirigió a los Rojos entre 2013 y 2014; Angélica Zamora Castilla, líder de los Aparicio hasta 2025; Olga Hernández Ortiz, quien también dirigió los Oaxacos hasta el mismo año; así como María de los Ángeles Ramírez Arvizu y Verónica Morales Soto, ambas lideresas en sucesivo del Cártel de Tláhuac.

Existen otras mujeres que han tenido un papel relevante en organizaciones criminales, las cuales recibieron mucha cobertura, como Sandra Ávila Beltrán y Claudia Ochoa Félix, ambas operadoras del Cártel de Sinaloa; sin embargo, ninguna de ellas dirigió dicha organización u otra.

Lo cierto es que el papel de las mujeres en la vida interna de las organizaciones criminales es un tema que requiere un mayor estudio, por lo que resulta conveniente que se publique un mayor número de investigaciones que amplíen nuestro entendimiento sobre dicha cuestión.♦

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