Venezuela se encamina a superar a Pemex en petróleo

2026-10-15 05:34:29 - MUNDO

Son tendencias opuestas. Venezuela tenía apenas dos equipos terrestres de perforación activos al cierre de julio y su producción ronda 1.2 millones de barriles diarios. Pemex perforaba al inicio del año 32 pozos y reporta una producción de 1.6 millones de barriles diarios.

Pero lean esto: a mitad de año, la empresa mexicana informó que ya solo tenía 17 equipos en perforación y a Venezuela acaban de llegar 13, también útiles para trabajar pozos.

¿Qué es lo que puede venirse?

Hay otra cosa: a Pemex la respalda el gobierno mexicano; a Venezuela, el de Estados Unidos.

¿Notaron esos comentarios de la nueva secretaria de Prensa de la Casa Blanca? No dijo mucho, pero en su primer día, Katie Zacharia se esforzó esta semana en comunicar que el Gobierno de Donald Trump hizo el mejor trato de la historia al obtener control sobre las reservas petroleras del país sudamericano.

No es solamente un asunto de declaraciones. Dos equipos de perforación de 1,500 caballos de fuerza llegaron el 7 de octubre para las operaciones de North American Blue Energy Partners, NABEP, empresa que lo informó esta semana.

Esos monstruos arribaron junto con el despliegue de 11 equipos más para reparar y reacondicionar pozos.

La jugada de esta empresa nueva poco conocida, NABEP, consiste en dar capacidad a una industria que la perdió.

Es pronto para imaginar una fiebre de exploración; piensen en maquinaria, bombas, válvulas, mantenimiento y gente que sepa poner todo eso a trabajar. Necesitan todo eso, ya.

Pero van a ponerlos a funcionar, si consideramos quién está detrás de NABEP.

Un 35 por ciento de la empresa es controlado directamente por el Gobierno de Estados Unidos, a través de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono, un área del Departamento de Guerra que invierte igual en proyectos de investigación cuántica que en la extracción de minerales raros. Su función es preparar la seguridad de Estados Unidos para el futuro inmediato.

El resto de NABEP es controlado por el empresario venezolano Alejandro Betancourt López, cuya historia, como la de la compañía, resulta fascinante, pero eso es otro tema.

Lo importante es que esta empresa asciende al punto de representar una influencia mayor que la de la empresa estatal PDVSA.

Fundada en Barbados, arrancó en 2024 con una producción de 18 mil barriles diarios de petróleo en Venezuela. Desde entonces escaló exponencialmente hasta una producción superior a los 200 mil barriles diarios.

Su meta a corto plazo es superar el millón de barriles por día, lo que sumado a la producción actual permitiría a Venezuela superar la de México y poner la mirada en la de Brasil, que hoy suma alrededor de 3.6 millones de barriles diarios.

Ojo, porque también está Chevron, la que nunca se fue de Venezuela, a pesar de las olas de nacionalizaciones y las intensas tensiones políticas de las últimas décadas.

Esta compañía también elevó su producción a 280 mil barriles diarios, desde los 50 mil que producía recientemente. Pero selló acuerdos para invertir 7,000 millones de dólares para duplicar su producción en Venezuela y alcanzar los 600 mil barriles diarios en 2031.

La actividad en Venezuela anuncia un gran reto para México y para Pemex, una empresa incapaz de saldar deudas con sus proveedores, que ahora tendrán una nueva opción en el vecindario.

El brinco de unos 60 dólares a 100 dólares en el precio internacional de cada barril de crudo despertó una ambición de perforación que puede encarecer la renta de cada equipo y el suministro de cada refacción en cada plataforma.

Ni hablar, nos tardamos en reaccionar. Ahora, una Pemex endeudada debe competir con NABEP y el resto de la inversión privada que aparentemente provocarán el resurgimiento de la economía venezolana.

Fuente: google.com